Lo más relevante es que el descenso respecto de 1991 es de 9 puntos y nuevamente se vuelven a evidenciar falencias en los temas de tecnología, educación e infraestructura.
Cabe consignar que desde este año se hizo una división por tamaño de la población y se consideró un grupo I con más de 20 millones de habitantes y que abarcó a 30 economías y un grupo II que concentró a las naciones con menos de 20 millones de habitantes.
Si bien la noticia fue calibrada de distinta forma por diversos actores nacionales, todos coincidieron en la necesidad de concretar medidas tendientes a revertir la sostenida baja que ha tenido Chile en materia de competitividad.
Los más críticos fueron los académicos de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas que presentaron el informe el viernes pasado, Sergio Olavarrieta y Enrique Manzur, quienes atribuyeron el descenso sostenido que ha experimentado Chile a la falta de una estrategia-país clara para enfrentar los desafíos actuales.
Para Olavarrieta esta posición pone "una luz de alerta" para revertir esta señal que se ha repetido en forma sistemática en términos de infraestructura y calidad de recursos humanos. "El que aparece peor evaluado es tecnología y es justamente difícil de modificar, se requieren políticas incentivos, en definitiva una estrategia que mueva recursos hacia esa área", dijo.
Y es que a juicio de Manzur se requiere una estrategia clara porque en este momento, "no van todos para el mismo lado". Sostuvo que hay que "mejorar a los chilenos, porque al final las decisiones importantes que se tomen ahora se van a ver en 10, 15, 20 años más".
Y más tajante, el economista de la Universidad de Chile, Joseph Ramos reaccionó a la noticia y aseguró que "nos estamos durmiendo en los laureles. Efectivamente demuestra que estamos estancados, el declive es la luz de alerta, como país deberíamos estar ya actuando frente a los tratados de libre comercio con la Unión Europea y el que aún no se firma con Estados Unidos y no esperando la firma. No noto tanta organización en torno a eso, una cosa es que los tratados abren posibilidades y otra cosas es que se aprovechen".
En este sentido coincidió con Manzur en que "mientras los otros países han agarrado el mismo ritmo en temas que Chile llevaba una ventaja, Chile no ha hecho lo mismo".
En el sector privado también hay inquietud por la falta de avance en los temas que se relacionan con la productividad y competitividad de la economía nacional. Para el presidente de la Sociedad Nacional de Minería, Hernán Hochschild es preocupante la tendencia negativa que muestra Chile en términos de competitividad en los últimos años, sobre todo considerando que naciones como las asiáticas han desplazado a Chile en este tema y su fuerte expansión lo demuestra.
De hecho, lamentó que el país desde 1991 cuando ocupaba el lugar número siete haya salido de los "top ten", lo cual atribuye a que el gobierno en los últimos diez años ha estado concentrado mucho más en las reformas de orden social que económicas.
El líder de la Sonami descartó que al país le haga falta una estrategia en esta materia, ya que se está trabajando en un serie de reformas macroeconómicas, sin embargo, señaló que para revertir las bajas en el ranking de competitividad es fundamental concretarlas.
El economista del Instituto Libertad y Desarrollo, Tomás Flores, coincidió con Hochschild en la necesidad de concretar medidas de una vez por todas en torno a las áreas en que hay falencias puesto "que ese tipo de problemas se han diagnosticado hace varios años. En aquellas cosas en que hay déficit no hay iniciativas concretas para revertirlas, en tecnología persisten los problemas en el tema de asignación de recursos o respecto de los incentivos".
Agregó que debido a que el SII puede cuestionar los gastos que hacen las empresas bajo este ítem, hace que muchas veces éstas decidan no hacerlos. A su juicio, en estos temas se necesita una voluntad expresa del presidente puesto que la mayoría de los problemas requiere una acción coordinada de varias carteras.
Aunque el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Fernando Lihn lamentó la baja en un puesto de Chile en ranking, señaló que la situación no es dramática ni refleja problemas reales del país.
En la misma línea se manifestó el economista Juan Eduardo Coeymans, quien le restó importancia al descenso puesto que asegura que la mayoría de los problemas actuales de debe a la situación externa. Sin embargo, asegura que es importante que "en el larguísimo plazo las acciones vayan en la dirección de promover el crecimiento puesto que ahora tenemos una situación bastante seria relacionada con cómo se maneja el Estado. Después habrá que revisar el sistema tri