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¿Dónde y cómo están los emprendedores que Chile necesita?
En 2000 había en Chile 535.000 micro-empresarios, de los cuales por lo menos el 90% estaba en la categoría de los emprendedores.

20 de septiembre de 2004
Fuente: Sitioempresa

En la jerga económica -generalmente - se da el nombre de emprendedor al micro o pequeño empresario que se caracteriza por tener mucha iniciativa e imaginación, pero escasos recursos materiales para darle forma a sus ideas.

En 2000 había en Chile 535.000 micro-empresarios, de los cuales por lo menos el 90% estaba en la categoría de los emprendedores. A estos cabe dividirlos en dos clases: El nuevo emprendedor, que pese a sus carencias económicas pone en marcha su proyecto, y el antiguo que después de años ha logrado mantenerse y sobrevivir, aunque sin perder el sello inicial de su pobreza. Son los que podríamos llamar emprendedores permanentes.

En nuestro país existe hoy una creciente preocupación por la suerte de estos pequeños empresarios. La alta tasa de desempleo, que amenaza con insertarse estructuralmente en el modelo, ha orientado la preocupación de las autoridades hacia ellos, entre otras razones porque en nuestro país y en todo el mundo son los que más ocupación generan.

Por poner un ejemplo, si cada uno de los 535.000 micro-empresarios chilenos pudiera contratar un nuevo trabajador, la tasa de cesantía se iría prácticamente a CERO.

Además, si sumamos las micro y pequeñas empresas que aparecen en el siguiente cuadro veremos que representan el 97% de la actividad productiva del país.


Cuadro 1. Número de empresas activas en Chile, por tamaño.

Año Micro Pequeña Mediana Grande Total
1994 435.852 80.099 11.217 4.950 532.118
1995 451.652 84.953 12.005 5.389 553.999
1996 487.736 89.060 12.626 5.729 595.151
1997 474.604 91.452 13.345 6.225 585.626
1998 512.668 96.396 13.597 6.274 628.935
1999 520.748 91.307 12.793 5.836 630.684
2000 535.338 93.923 13.164 6.066 648.491

FUENTE: SII, elaborado por"I&G"

Nota : Micro: 1 - 2.400 UF ; Pequeña: 2.401 - 25.000 UF ; Mediana: 25.001 - 100.000 UF ; Grande: 100.001 y más. Considera aquellas empresas que presentaron declaración de rentas ante SII.

Todo lleva - entonces - a la convicción de que es necesario estimular la creación de nuevos emprendedores y a fortalecer la posición de aquellos que pese a todas las dificultades han logrado permanecer vivos y de pie en medio de la crisis.

El Ministerio de Economía dentro de sus roles estratégicos incluye el desarrollo de la innovación y de las nuevas capacidades empresariales.

En este sentido, su preocupación por aumentar la base productiva con más y mejores empresas tiene una estrecha vinculación con el mundo del emprendimiento.

Esta relación apunta a reducir o eliminar las barreras de todo orden que el emprendedor encuentra a su paso, manteniendo sólo aquellas que corresponden a la política administrativa propia de un país civilizado y a la protección del medio ambiente.

Y si de eliminar barreras se trata, cabe señalar que ya está operando el Reglamento de la Ley que regulariza las micro-empresas familiares, por la cual muchos emprendedores que han vivido y trabajado por años en situación ilegal pueden ahora incorporarse al mundo productivo formal.

El interesado debe para este efecto concurrir a la municipalidad que le corresponda y llenar una Declaración Jurada donde deja constancia.

Los emprendedores...

Con ese simple trámite el municipio le otorgará la patente. Una copia de ese documento le servirá para la iniciación de actividades ante el Servicio de Impuestos Internos.
A partir de ese momento podrá timbrar facturas, lo que le abrirá posibilidades de trabajo con empresas que estaban interesadas en sus productos, pero que no podían comprarlos por carecer el proveedor de esos comprobantes legales.

En adelante esos emprendedores tendrán acceso a los financiamientos especiales que el Estado pone a su disposición y a otros beneficios del mismo origen, como capacitación y asistencia técnica.

Y - algo muy importante - es que habiendo legalizado su situación desaparece para ellos y sus familias el fantasma de las multas y clausuras a las que estuvieron expuestos mientras vivieron en la informalidad.
Este fue un buen paso que miles de emprendedores agradecen.

Pero, queda mucho por hacer.

Por ejemplo, hay que generar un clima favorable para las personas con espíritu de emprendedoras, pero que tienen dificultades para ubicar la puerta de acceso.
Esto supone una labor formativa que requiere de avisos, crónicas, charlas y en general mucha difusión.

En esos contactos hay que incluir un trabajo sicológico para vencer dos temores que suelen detener muchos emprendimientos: Uno, el miedo al riesgo; otro, el temor al fracaso.

Estos son factores siempre presentes en la actividad empresarial, cualquiera sea su nivel, pero que pueden ser despejados con un análisis de mercado en función del producto que el nuevo emprendedor quiere ofrecer.

Una buena asesoría por parte del organismo estatal pertinente puede impedir que sea abortado un proyecto potencialmente exitoso.

Averigue si tiene Ud. vocación de empresario.

El éxito de cualquier joven que ingresa a estudiar una carrera universitaria depende en buena medida de haber hecho la elección correcta. Esta visión no es siempre evidente, de ahí que muchas personas descubran a poco andar que no les gusta lo que están aprendiendo, señal clara de que eligieron mal.
Ejercer la profesión de empresario - porque lo es, aunque no la enseñe ninguna universidad - es también una decisión vocacional.

El Banco Interamericano de Desarrollo dio a conocer no hace mucho un estudio realizado en América Latina donde aparecen los principales motivos manifestados por las personas que decidieron ser empresarias.

Veamos algunos puntos de ese interesante trabajo sobre un aspecto poco conocido de nuestra realidad latinoamericana.

Los emprendedores...

El 90% de los consultados dio como primera respuesta que lo hizo "en la búsqueda de una realización personal".
La segunda respuesta fue "mejorar el ingreso" y la tercera "contribuir al bienestar de la sociedad".
Sólo un 25% de los encuestados dijo que lo hizo porque "quería ser rico"

Otros respondieron: "ser su propio jefe" 43%; "mejorar su estatus social" 35%, y "ser empresarios ejemplares" 10%.

Un 5% de los que llegaron a ser empresarios respondieron que la decisión se tomó porque "estaban cesantes". (Sin comentario).

El estudio incluye consultas sobre de dónde obtuvieron financiamiento esos empresarios cuando echaron a andar su negocio. "Ahorros de los socios", "préstamos bancarios" y "créditos de proveedores", son las respuestas más frecuentes, por sobre el 50%.

"El apoyo de los gobiernos" figura apenas con un 2%. Un 4% respondió que "se atrasó en el pago de los impuestos". En este caso el Fisco hizo un préstamo forzoso, procedimiento del nuevo empresario que no es en absoluto recomendable.

El estudio del BID en esta parte indica la necesidad de crear apoyos para los emprendedores en la forma de capital de riesgo, fondos tecnológicos y medidas diversas para facilitarles desde el comienzo su ingreso al mercado, simplificando y acelerando los trámites respectivos, al estilo de la ley sobre Microempresas familiares.

La educación y el emprendimiento.

Hay mucha dificultades para desarrollar el tema en el ámbito educacional: Son pocas las instituciones que juegan un rol en la creación de nuevas empresas; no hay experiencias para la formación y educación de emprendedores; hay una desconexión entre el mundo académico y las empresa; falta fomentar entre los estudiantes la innovación y la creatividad; el estímulo a los emprendores está presente - a lo más - en las escuelas de ingeniería.

Si hacemos caso a la evidencia mostrada por el estudio BID, el camino a seguir está apuntando directamente a un mayor esfuerzo dentro de las instituciones estatales y en el mundo privado (inversores e instituciones financieras) para apoyar a las empresas incipientes.

Muy relacionado con lo anterior, es el tema cultural. Estamos acostumbrados a asumir pocos riesgos, debido a que el fracaso (en cualquier ámbito) se condena sobremanera. Luego, el clima favorable al emprendimiento no sólo son más instrumentos financieros o mejores condiciones normativas o incentivos tributarios, sino que también lo es ante la eventualidad del fracaso. La mayoría de los empresarios no tienen éxito en su primer negocio, sino que una vez que se desplazan por la curva de aprendizaje, desarrollan nuevas habilidades o identifican otras oportunidades dentro de los mercados, consiguen su objetivo.

Muchos son - por consiguiente - los factores que participan en la creación y desarrollo de los emprendedores, por lo que - conclusión final- es evidente la necesidad de una mayor preocupación privada y estatal por la suerte de un sector que, bien apoyado, debe representar un salto significativo en la capacidad productiva del país y en la reducción del desempleo.

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