02 de junio de 2004
Fuente: Diario Financiero
Esta nueva regulación busca otorgarle facultades a la superintendencia para estudiar un mecanismo que certifique a los profesionales de esta industria, su dominio técnico y ético para ser corredor, para asesorar a los clientes y hacer corretaje de valores.
En el proyecto se establece que los ejecutivos que participen directamente en la intermediación de valores -por cuenta de éstos o de sus clientes- deberán acreditar periódicamente el cumplimiento de exigencias de idoneidad técnica, en exámenes rendidos ante las entidades que cumplan con los requerimientos de seriedad académica que establezca la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) mediante norma de carácter general. "De la misma manera, se determinará el marco teórico, áreas de contenidos y especificaciones de dichos exámenes en consideración a la especialización y posición de los examinados en la organización del intermediario. En ningún caso podrán dichas evaluaciones basarse sobre criterios que importen discriminación arbitraria", recalca la propuesta.
"Hoy los requerimientos para ser corredores y operador de bolsa y para participar como un ejecutivo que toma decisiones de compra y venta de activos son, en general, relativamente formales y no entran en los contenidos de las materias. La idea es replicar los esquemas de otros mercados de capitales más desarrollados en los que existen ciertos test para aquellos que deseen ser corredores de bolsa", comentó el coordinador de finanzas internacionales y mercado de capitales de Hacienda, Heinz Rudolph.
Agregó que estos test estarán asociados a materias de conocimientos específicos y de carácter legal. En primer lugar para formalizar las operaciones y la información que entregan los corredores de bolsa a los terceros con los que ellos interactúan. Y, en segundo lugar, para que los corredores tengan los conocimientos sobre lo que la ley les permite hacer.
Esto último, recalcó Rudolph, busca evitar que los corredores acusen desconocimiento al efectuar una operación. "Creemos que este es un elemento para perfeccionar nuestro mercado de capitales, que ayuda a evitar que ocurran episodios como los de Inverlink, y que va en la línea de educar y profesionalizar el importante rol de los intermediarios", comentó.
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