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Parque Tecnológico de Valparaíso
Detalles que estancan el desarrollo
No es fácil ser emprendedor y las razones se deben a la falta de compromiso e infraestructura adecuada para la generación de las condiciones básicas para el desarrollo de nuevos proyectos. Un ejemplo de ello es lo que sucede en Valparaíso con el proyecto Parque Tecnológico.

Fuente:Diario Financiero.

Silicon Valpo aún es un sueño

Hablar de Silicon Valpo como algunos le dicen a la iniciativa que el gobierno, a través de la Corporación de Fomento Fabril (Corfo) en conjunto con la Universidad Técnica Federico Santa María, inició en Valparaíso en octubre de 2001, es una exageración. La razón: lo único que hoy existe de ese proyecto de parque tecnológico es un edificio de 1.500 metros cuadrados con espacio para cinco empresas y una incubadora de iniciativas de alta tecnología.

Pero sin duda, si esta idea consigue interesar a los privados podrá llegar a emular en algo a lo que hoy existe en el valle de San José de California, Estados Unidos. Eso es lo que, por lo menos, espera Adolfo Arata, uno de los impulsores detrás de este plan y director del Instituto Internacional para la Innovación Empresarial que cobija el edificio antes mencionado.

"De no tener el compromiso de los privados, esta iniciativa podría encontrar muchas dificultades", sostiene el académico. Y es que aunque se trata de un proyecto interesante y de gran impacto, no se cuenta con mucho tiempo para lograr resultados concretos.

De ahí la importancia, agrega, que los interesados en participar lo hagan pronto. Al igual que cualquier empresa "este proyecto no puede estar en una condición de transición por mucho tiempo", sostiene.

A la fecha se han incorporado a la iniciativa las compañías Motorola, la empresa de hardware Seacon, la consultora Porto Print, Defontana (software) y Soluziona (soluciones para Internet), cuyas instalaciones ya colapsaron los tres pisos del inmueble.

En espera a que se tengan nuevas y más amplias dependencias están I-Education (educación a distancia), la empresa de microprocesadores AMD, Atecna (control y automatización industrial) y la multinacional de telecomunicaciones AT&T, mientras que Microsoft y la empresa que se preocupará de la parte tecnológica del proyecto Tridente de la Armada, Ferrostaal, están en conversaciones que podrían terminar con su pronta incorporación al proyecto.


Historias del puerto


La principal empresa instalada en el edificio de la universidad es Motorola, cuyo primer empleado llegó a Valparaíso el 1 de agosto de 2001. Su nombre es Pablo Straub y es quien lidera el Centro Tecnológico de Internet Inalámbrica que la multinacional opera en el primer piso del inmueble.

Desde esas oficinas, cuenta Straub, se desarrollará todo el software que Motorola utilizará en sus aplicaciones de Internet móvil en Sudamérica.

Entre las razones que tuvo la estadounidense para instalar su centro en Valparaíso pesaron los incentivos de Corfo para el desarrollo de alta tecnología y, particularmente, el Fondo de Desarrollo a la Innovación (FDI) que recientemente se abrió a las empresas extranjeras.

Sobre la viabilidad de un Silicon porteño, Straub señala que su presencia en Valparaíso es la mejor muestra de su confianza en el proyecto, pero agrega que la concreción definitiva de este sueño pasa por que otros también lo crean. "Motorola y otras tres empresas no serán capaces de hacer realidad esta idea, para que suceda se necesitan como mínimo 50 compañías", indica.

Añade que también falta un sinnúmero de elementos que faciliten el desarrollo de los negocios. "Todavía no encontramos en Valparaíso una empresa capaz de traernos un sandwich a un precio razonable", ejemplifica.

No obstante, pese a estos detalles, aclara que Motorola estará como mínimo dos años en la región y que de perdurar la iniciativa la idea es invertir US$ 12 millones en cuatro años y crecer de los actuales 10 ingenieros a 40 especialistas en igual período.

Otra de las empresas ya instaladas en Valparaíso es Porto Print. Su gerente general, Carlos Mena, explica que esta consultora web de productos gráficos e impresos se interesó en Valparaíso luego de conocer los subsidios especiales que Corfo entrega a las empresas de tecnología que inicien operaciones en la ciudad. Para una empresa de su tamaño, cuyo patrimonio es de US$ 2 millones, el aporte estatal fue definitivo al momento de elegir el lugar.

La existencia de dos cables submarinos de fibra óptica que llegan al continente vía Valparaíso hacen de esta ciudad una inmejorable locación para las empresas que, como Porto Print, contemplan expandirse al resto de Sudamérica. Sin embargo, aún quedan detalles que deben ser solucionados para que el puerto sea conocido como el Silicon Valley de Chile.

"La conexión a Internet del edificio es aérea y atraviesa por un paso peatonal. En plena época de elecciones, los afiches lo terminaron cortando", ejemplifica, y agrega que ese es el componente subdesarrollado que se debe erradicar.


Dulces deseos


Según el director del centro de la universidad, Valparaíso se enfrenta al dilema de requerir la participación de muchas empresas para que la idea sea viable. "Pero ello se traduce en una mayor demanda de recursos para cobijarlas que, lamentablemente, no poseemos", se queja.

A la fecha el proyecto tecnológico ha demandado por parte de la universidad una inversión de $ 1.600 millones, de los cuales sólo el edificio representó un desembolso de $ 500 millones.

A esa cifra se debe agregar los cientos de miles de dólares que el gobierno a través de Corfo entrega en forma de subsidios a las empresas tecnológicas que se instalan en Valparaíso por medio del Programa de Atracción de Inversiones. El sueño de Arata es que la idea de parque tecnológico evolucione a una segunda etapa. Se trata de un proyecto de US$ 8 millones y contempla la construcción de un edificio de 7 mil metros cuadrados en un terreno de 30 mil metros cuadrados, donde las empresas relacionadas a la idea puedan levantar sus centros de desarrollo. "El estudio que define los requerimientos y la ubicación definitiva del parque estará terminado en marzo", asegura.

Sin embargo, enfatiza que este paso para que tenga éxito debe trascender de la universidad y conseguir el compromiso de otros centros de estudios, además de los sectores público y privado. Por lo mismo, hoy parece sólo un sueño.

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