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Instituto Internacional de Innovación Empresarial (3IE)
La gran industria tecnológica de Valparaíso
Mucho se habla del polo, sin embargo, en su interior las buenas ideas son la materia prima para proyectos que darán que hablar en Chile y el mundo.

04 de agosto de 2003
Fuente: Mercurio de Valparaíso
Por: Mauricio Mondaca

Entre laboratorios, computadores, cableado y horas y horas de internet, jóvenes, adultos, chilenos, extranjeros, académicos y alumnos trabajan para dar vida a sueños cargados de tecnología. Porque en el Edificio "T" del Instituto Internacional de Innovación Empresarial (3ie), ubicado en el interior de la Universidad Técnica Federico Santa María, se desarrolla el germen de lo que debiera ser el futuro centro de alta tecnología con que, se espera, Valparaíso pueda dar el salto definitivo hacia las nuevas tecnologías.

Y aquí se trabaja aceleradamente en ello. Según su director, Adolfo Arata, "este centro corresponde con lo que podríamos llamar un polo tecnológico, debido a que trabajamos para sacar adelante excelentes ideas que tienen que ver con las nuevas tecnologías, y ya hay proyectos en ejecución que están disponibles en el mercado, los que han pasado por toda una fase de incubación y consolidación".

La clave en este trabajo -que busca que nuestro país no entre al analfabetismo tecnológico, que es cuando una nación queda atrás en cuanto a tecnologías de la información- además de agregar valor a nuestros productos, es según Arata "que se modifique el tejido productivo de nuestra sociedad, que aún está muy centralizada en la exportación de materias primas".

Sus fortalezas

Para Víctor Aguilera, subdirector del 3ie, la capacidad de haber creado una gran red es una de las principales fortalezas del instituto. Y cómo no, si en un país donde casi no existe la inversión de riesgo, el 3IE posee vinculación con tres fondos de inversión en riesgo: Intel capital, Unirisco y Novatempo. Esa es una de las debilidades que más se sienten, porque sólo existen algunos instrumentos por parte del gobierno en torno al fomento de ideas proyectadas en lo tecnológico.

"De todos modos estamos mucho mejor que otros, debido a que estamos patrocinando dos fondos de inversión, lo que habla muy bien del trabajo del instituto", dijo Aguilera.

Cree que hoy hay nada que permita decir que Valparaíso tiene algún beneficio o algo que lo diferencie en orden a que aquí se establezca el polo tecnológico. "La pelea para que eso se desarrolle ha sido enorme", comentó con un dejo de impotencia.

Adolfo Arata, director del 3ie.

Asimismo, llamó la atención que en otros países estas iniciativas tecnológicas han prosperado más a la fuerza que por generación espontánea, como es el caso de Córdoba, mientras que la experiencia del 3ie ha sido tan positiva, que Intel se demoró sólo cuatro meses en conocer la experiencia de trabajo e implementar uno de los laboratorios.

Educación de punta

I-Education Holding apostó a la creación en Valparaíso de un polo tecnológico y Gilbert Leiva, su gerente, destaca la capacidad y calidad del mundo ingenieril de la zona. "No tienen nada que envidiarles y están por encima de cualquier país de la región, compitiendo de igual a igual con ingenieros de la capital, incluso de los países más desarrollados", comenta.

Esta empresa espera a diciembre de este año haber invertido unos US$750 mil, cuando la empresa cumpla su tercer año en la zona.

Los productos de esta firma apuntan a que los profesores cuenten con más herramientas para potenciar la educación de sus estudiantes, y el éxito de esta propuesta hizo que la empresa abriera una sucursal en la capital, dado el interés por adquirir sus productos.

Esta compañía posee 14 trabajadores fijos y cuatro part-time, con 13 ingenieros "sansanos", cuyo producto estrella se denomina "Mi Clase", herramienta con contenido multimedial -que no existe en América Latina ni en España- y que se enmarca en la malla curricular de cada colegio utilizando tecnología "extreme", que permite visitar una y otra vez los contenidos pero éstos nunca quedan registrados en el disco duro, lo que interesa mucho a empresas extranjeras debido al respeto que se obtiene de los derechos de autor y propiedad intelectual. "Si un profesor mañana quiere estudiar la Segunda Guerra Mundial, el software le indica cuáles son los 20 mejores videos, mapas, animaciones, fotos, sitios de internet y muchas cosas más, lo que le otorga un valor agregado a la clase", comenta Leiva. El valor promedio varía entre $200 mil hasta $700 mil.

Es por ello que I-Education evalúa de muy buena forma el trabajo tecnológico realizado en Valparaíso, porque reconoció que "le han sacado el jugo a los laboratorios del 3ie".

"Cuando llegamos gastamos mucho tiempo en gestar nuestras redes, por lo que considero que hoy eso está mucho más claro. Uno sabe que el intendente lidera el polo tecnológico y que éste se encuentra en la Universidad Santa María. No hay ningún centro tecnológico, ni siquiera en Estados Unidos, que se haya originado sin el apoyo y el fomento del Estado", puntualiza Gilbert Leiva.

Mundo judicial

Disc es otra de las firmas que desarrollan su labor en el 3ie, y su principal producto es un software con aplicaciones para el mundo judicial, ya sean bufetes de abogados o profesionales independientes. Su gerente es César Cornejo, quien también es presidente de la Asociación chilena de software, por lo que ya tiene varias "batallas" en el cuerpo en el aspecto tecnológico. Refiere que el perfil de profesionales que laboran en los laboratorios son ingenieros informáticos y electrónicos, incluso con programas de intercambio internacional.

En cuanto a los productos que desarrollan en el 3ie, destaca un software apuntado al mundo legal, cuyo costo en promedio (licencia) alcanza los US$ 500. Su acogida ha sido muy buena, tanto así que han comercializado el programa en varias regiones del país, en destacados estudios jurídicos de Perú y han ofrecido charlas en el extranjero.

"Los actores del mercado ven en forma imperiosa la necesidad de transparentar sus procesos y con eso adquirir una mayor cartera de clientes. Más allá de mostrar una experiencia en distintas áreas, lo que se está buscando hoy es la transparencia de los procesos, porque es muy importante que el usuario final conozca la marcha de sus asuntos".


500 licencias

César Cornejo reconoció que uno de sus productos -la versión 2.0- ya ha vendido más de 500 licencias en el mercado, por lo que evalúa de excelente forma el haberse establecido en el edificio "T", "especialmente por el valor agregado que se obtiene de lo intangible, lo que significa la relación con estudiantes, acceder a información y programas de investigación de la universidad, uso de infraestructura y vinculación, entre otras", comentó.

Una de las debilidades que Cornejo aprecia en este trabajo que busca establecer un polo tecnológico es la falta de difusión, elemento que a su juicio debiera potenciarse. "Todos entendemos que en Valparaíso un polo tecnológico va acompañado de un parque tecnológico, pero entendemos que ésta no puede ser una receta mágica que venga de un grupo público o privado, sino que debe ser un conjunto", planteó.


Pioneros del edificio "T"

Una de las primeras empresas que llegó a utilizar las instalaciones del edificio "T" fue Motorola, que desembarcó el 1 de agosto de 2001. Según su gerente, Pablo Straub, la firma mantiene 24 puestos laborales en Valparaíso (23 ingenieros), quienes desarrollan un trabajo que se enmarca en áreas de informática y electrónica, desarrollando tareas como uno de los eslabones en la confección de productos (softwares) cuyas aplicaciones tienen que ver con televisión digital y telemetría y agricultura de precisión.

A juicio de Straub "trabajar en este centro ha tenido un montón de beneficios y nosotros ciertamente creemos en el proyecto, además que nuestros clientes nos han evaluado excelentemente".

En cuanto al trabajo asociado entre el mundo público y privado para llevar a la acción el polo tecnológico en el puerto, el ejecutivo comentó que "lo veo positivo en general aunque algo lento, porque a esta fecha debiéramos tener un edificio de 5 mil metros cuadrados hechos o más, con nosotros y otras empresas similares a la nuestra instalados". No obstante, subrayó el hecho de que han sido más los elementos positivos que negativos en orden a este proyecto, reafirmando su compromiso con el mismo.

En el 3ie existen importantes empresas tecnológicas que desarrollan su trabajo, tales como Motorola, Defontana, Soluciona y Disc, cuya experiencia abriga fuertes esperanzas en cuanto a la ampliación y consolidación del polo tecnológico.


Una incubadora que potencia ideas

Hoy se "crían" entre 12 y 13 empresas, y el promedio de tiempo que pasan es de dos a tres años.

Existe en el 3ie un estamento que cumple una función primordial que da vida a los emprendimientos tecnológicos: la incubadora de empresas. Y tal como su nombre lo dice, la idea aquí es crear un "entorno adecuado y protegido" a la empresa en los albores de su vida, para que las turbulencias que pueda sufrir en su primera etapa -y cuando es más vulnerable a los efectos externos- no perjudiquen su desarrollo. El proceso se lleva de dos formas: incubación in situ (con manejo de infraestructura e instalación física en los laboratorios), y la incubación remota, mediante la cual se trabaja con empresas que funcionan fuera del edificio (en estos momentos hay doce firmas en este tipo de incubación).

Rigoberto Raffo, encargado de la Incubadora de Empresas que comenzó en diciembre del año pasado, comentó que en la actualidad se "incuban" entre 12 y 13 empresas, y el promedio de tiempo que aquí pasan es de dos a tres años.

"No hay un listado de requisitos para entrar, pues sólo basta tener una idea en cualquier estado de avance", relata Raffo, quien puntualiza que ellos no entregan financiamiento para los emprendimientos, sino que lo gestionan. Incubar una empresa significa tener acceso a redes computacionales, talleres, laboratorios, teléfono y un arriendo conveniente.

"Una buena idea no tiene asegurado su financiamiento", reconoce Raffo, argumentando que suele pasar que las ideas "brillantes" se caen porque sus gestores no saben cómo comercializarlas o mediante qué canales llegar a los fondos necesarios".

En su opinión, se da el caso de que hasta allí llegan muchos "cerebritos", capaces de generar ideas realmente brillantes, pero que a veces tienen escasa vida debido a su incapacidad de "venderla" a los estamentos apropiados.

Tejiendo redes a futuro

Rodrigo Espinoza conoció la experiencia tecnológica del 3IE por un amigo. De ahí tomó la opción de acercarse, presentar su idea y hoy puede enfrentar el mar desde los grandes ventanales del laboratorio con la seguridad y confianza que sólo un joven emprendedor puede sentir.

Este ingeniero comercial de 27 años creó Aracnia hace dos años seducido por internet. "Luego de haber trabajado en una empresa de telecomunicaciones, me empecé a dar cuenta de que había una serie de problemas de atomización de radios y de un negocio que en regiones es bastante quijotezco".

Detectado el problema, Rodrigo se dio a la tarea de crear una "red celular" de radios, mediante la cual agrupa a varias radios pequeñas y comercializa espacios publicitarios, acabando con dos problemas endémicos: "Primero se termina el escaso peso específico y se potencia a las radios pequeñas y pueden negociar con más poder, y por otro lado le ahorramos a las agencias de publicidad tener que negociar con cientos de actores del mercado, teniendo la posibilidad de contratar espacios para decenas de radios en la red", expresó.

Grito y plata. El 3IE le gestionó un plan de negocios, ya posee cerca de 80 emisoras en línea, y tanto ha sido el éxito que Corfo le otorgó $35 millones para que ejecute la primera etapa (un año) de publicidad de esta idea. Ahora gerencia la empresa y maneja a un ingeniero y diseñador que operan el producto. "Tengo la tranquilidad de que los esfuerzos hechos están recién generando sus frutos", reconoció Espinoza, con el orgullo que no se puede ocultar cuando se alcanza un anhelo como éste.


El juego verdadero de Psycho World

"Psycho World" es una empresa con savia joven. Max Celedón y uno de sus amigos siempre soñaron con fabricar juegos para PC, aunque el mercado es tan cerrado que se encontraron con fuertes vallas, tanto en lo económico como en la competencia, al lado de gigantes de la computación.

Es por ello que se decidieron a crear juegos para celulares, para lo cual el 3ie les facilitó una plataforma de diseño para el desarrollo de estos juegos y con tres diseñadores y un encargado conceptual, se lanzaron a la tarea.

"Para diseñar un juego con su etapa de testing nos demoramos en promedio un mes, basados en la industria de los juegos de PC, de la cual tomamos algunas ideas", comentó Max. "Psycho" ya lanzó en junio al mercado "Stonkers", juego que ha sido adquirido por algunas operadoras telefónicas que las comercializan al público. Ellos envían los juegos a una firma sueca que se encarga de distribuirlos entre las telefónicas, por lo que la venta es indirecta.

Y aún cuando están contentos con el resultado, han debido "pagar el noviciado" de una industria que en nuestro país está en pañales. "Nosotros conocíamos la industria en lo teórico, pero en la práctica es más difícil y surgen problemas", comentó Celedón.

Para estos jóvenes, es perfectamente posible llegar a establecer un centro de alta tecnología, "aunque falta un poco más de apoyo de los privados para que se alcance dicho objetivo", comentan.

Empresas que dejan huella

Algunas de las firmas que han participado de la experiencia del 3ie:

Empresas incubada in situ descripción

  • Mutek Cultura digital
  • Disc Software de servicios ámbito judicial.
  • Psycho World Videojuegos para equipos móviles.

Incubación remota descripción

  • Iale Investigación de bases de datos.
  • Aracnia Publicidad a radios en red.
  • Netboz Firewall de alta performance y bajo costo.
  • Phoenix Software para apelaciones inalámbricas.

¿Cómo acceder al 3ie?

Pueden usar sus laboratorios académicos, alumnos y empresas tecnológicas de todo el país. No hay costo para estudiantes ni académicos de la Quinta Región.

- Costo para empresas. $1 mil por hora de uso de estación de trabajo/servidor, $8 mil por día de uso y $100 mil por mes de uso.

- Requisitos de postulación: Proyecto o actividad que cumpla con el objetivo planteado en el laboratorio, pertenecer a alguna entidad académica o empresa y solicitud de recursos acorde a las actividades a realizar.

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