15 de mayo de 2003
Fuente: El Mercurio
Por: Juan Larenas D.
Ya están con todo el talento encima las versiones 2003 de los concursos nacionales de emprendedores, esos que en los países desarrollados llegan a congregar a más de 10.000 jóvenes universitarios y que en Chile están recién despegando de la mano de unas cuantas iniciativas de empresas privadas multinacionales.
Sí, como siempre, son pocos, pero que conste que los hay, y buenos. Hoy mismo se lanza a las 7 de la tarde ¿Tienes una buena idea?, la segunda versión del concurso pro innovación organizado por 3M y que este año, con un premio de $4,9 millones, se amplió para estudiantes de ingeniería civil de las universidades de Chile, Católica, de Santiago, Diego Portales, Federico Santa María, de Concepción, Austral de Chile, Adolfo Ibáñez y Vicente Pérez Rosales.
La que también está andando es la apuesta de la tecnológica Etcom, que este año se lanzó por primera vez a la búsqueda de jóvenes inventores en las universidades Católica, de Chile, Santiago y Federico Santa María y en los institutos DuocUC e Inacap. Los proyectos se esperan para el 30 de junio, y el premio es de $1,8 millón para el ganador.
El que tiene más carrete recorrido, eso sí, es Savia Nueva, de Shell ($1,5 millón para el triunfador). Hasta la semana pasada, el concurso aún tenía abiertas vacantes para conectar a prestigiosos consejeros con universitarios que no tienen experiencia pero sí ganas.
Entre los que están recién armándose figura Why Not?, de Unilever, que se preocupa de que todos los participantes se pongan a cranear con sus productos (desde Sedal hasta Malloa, pasando por una infinidad de detergentes, pastas de dientes, comestibles, etc.) y que se pondrá las pilas el segundo semestre.
El anzuelo es un curso de inglés en Londres (Inglaterra) por un mes y con estadía pagada.
También figura Students in Free Interprise (Sife), que el año pasado tuvo el auspicio de KPMG. El premio es un viaje a la definición mundial que se realiza para la competencia.
¿Tanto concurso y así no más, de pura buena onda?
Ni tanto. Si bien las empresas no tienen un mandato explícito en su gestión para organizar estos concursos, y la opinión general de los participantes es que la experiencia resulta especialmente enriquecedora en términos de conocimiento profesional, las iniciativas tienen otros dividendos válidos además de la filantropía.
Según cuentan en Unilever, uno de los mayores beneficios que ellos obtienen de Why Not? es la señal que entregan a sus practicantes y posibles postulantes respecto de que la innovación es una característica premiada al interior de la compañía angloholandesa.
Como se trata de una iniciativa surgida en el área de recursos humanos, el aporte al proceso de reclutamiento es concebido como fundamental. Incluso este año se integró a la compañía uno de los ganadores de la versión 2002 del concurso.
Tanto para Unilever como para 3M, además, estas competencias dan nuevos productos potenciales . Son unos 200 equipos, cada uno de 3 integrantes, por lo que hay unas 600 personas pensando en innovaciones referentes a esta compañía, lo que permite refrescarte con nuevas ideas, sostiene Emilio del Real, de Unilever.
En 3M, José Varela cuenta que parte de su misión es motivar a inventores nacionales con sus productos permitiéndoles conservar la propiedad de su patente y dándoles la posibilidad de comercializar su aparato a través de la compañía si efectivamente es un acierto comercial.
Si bien ninguna compañía ha sacado un producto originado en un concurso, es una posibilidad indescartable.
En términos de marketing, además, la cobertura mediática de los concursos y la asociación de la compañía a los jóvenes y al fomento del emprendimiento es una imagen que, aparte de ser efectiva, resulta particularmente atractiva.
Puesto que son mayoritariamente transnacionales las que participan en el concurso, un factor adicional para las compañías es el cumplimiento de los estándares internacionales de responsabilidad social que las matrices exigen a sus filiales.
Para empresas de ese tamaño, las estrategias de diferenciación de su competencia pasan precisamente por valoración de la marca en el público y la responsabilidad social es un punto a favor que genera dividendos en el mundo desarrollado.
Desentonando está actualmente Students in Free Enterprise (Sife): la filial chilena de KPMG, el principal auspiciador del evento a nivel mundial, evalúa este año no financiarlo.
El concurso se dedica a sacar adelante proyectos universitarios que permitan la superación de la pobreza, con espaldas como WalMart, Unilever y KPMG. En Chile, luego de la primera versión 2002 en las universidades Andrés Bello, de Chile y Finis Terrae, el socio principal de KPMG Chile, Orlando Jeria, sostuvo que desgraciadamente no ha tenido la acogida que se esperaba, lo más probable que por razones culturales.
Sin embargo, Paula Villalobos, organizadora de Sife Chile, dijo que sí habrá concurso este año, y que están confirmados estudiantes de las universidades Mayor y Las Américas, a las que podrían sumarse las ues Andrés Bello y de Chile.
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