Portada¿A qué futuro queremos contribuir?Declaración de PrincipiosQuiénes somos
Recursos
Noticias
Papers
Conferencias
Talleres
Concursos
Seminarios
Congreso
Guias
Estudios
Ponencias
Buscador
Suscríbase al Boletín Informativo
Por Carlos A.Osorio, Investigador de la Escuela de Negocios Universidad Adolfo Ibáñez y MIT
Una decisión necesaria
Se acaba de publicar la versión 2003 del Informe Global de Tecnologías de la Información (GITR) donde Chile obtiene el lugar 35, y puntaje de 4,14, el último sobre 4,0. Un lugar más abajo que en 2002, donde con un 4,0, obtuvo el 34. De aquí el consenso en estimular al máximo el uso intensivo y sofisticado de tecnologías de la información (TI) y que ninguna medida, por necesaria que sea, será suficiente dada la importancia de los temas fuera del área tecnológica.

24 de marzo de 2003
Fuente: El Mercurio
Por: Carlos A.Osorio

Una de estas medidas necesarias pero no suficientes, como lo ha dicho Claudio Orrego, vicepresidente de Sonda y de la Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de la Información, era el nombramiento de un encargado del tema en el Estado. Se ha caricaturizado lo anterior diciendo que detrás está la esperanza ciega de que éste llegue con una varita mágica, y que el sector de TI debiera tomar el liderazgo. Al parecer no se ha entendido la idea y se ha obviado la complejidad del tema y dinámica de las políticas públicas.

Primero, el sector público es el mayor demandante de recursos y servicios tecnológicos del país, y lo que haga o deje de hacer en gobierno electrónico, por ejemplo, genera un impacto mayor al que puedan lograr las empresas TI. Segundo, las opciones del sector TI de liderar y materializar condiciones más favorables son superiores en un escenario con sólo un interlocutor estatal que tenga el mandato, capacidades y recursos necesarios. Tercero, la diversidad de intereses, posiciones y actores en el sector TI hace más fácil decir que generar liderazgo. Y que los resultados sean lo mejor para el país, y no sólo para el sector, justifica más aún la idea de una contraparte estatal competente y dedicada.

Aunque algunos lo duden, el nombramiento de Álvaro Díaz parece una señal positiva, dado que a su liderazgo y mando jerárquico el Presidente habría sumado poderes especiales. Este nombramiento, sin embargo, le demandará mayor dedicación al tema. El ambiente político actual no permitiría crear una nueva institucionalidad, y haría difícil para alguien nuevo insertarse y validarse.

Sólo nos cabe desearle suerte, poner de nuestra parte y esperar que el tiempo diga si la decisión fue la correcta.

Sala de Diálogo

>>

Portada¿A qué futuro queremos contribuir?Declaración de PrincipiosQuiénes somos
CEO: Clima de Emprendimiento Organizado

info@ceo.cl Santiago. Chile.

Sitio desarrollado con Newtenberg Engine