Portada¿A qué futuro queremos contribuir?Declaración de PrincipiosQuiénes somos
Recursos
Noticias
Papers
Conferencias
Talleres
Concursos
Seminarios
Congreso
Guias
Estudios
Ponencias
Buscador
Suscríbase al Boletín Informativo
Los que se atreven a invertir en empresas emergentes
Los capitalistas aventureros
Como mercado en Chile no existen. Pero personas como Sebastián Piñera, Alberto Hurtado e Isidoro Quiroga son algunos de los que gustan encontrar nuevas ideas y financiarlas. De cada diez proyectos, ocho no ven la luz. Pero los otros dos pueden compensar las pérdidas.

Santiago, 12 de enero de 2003
Fuente: El Mercurio
Por: Alejandro Sáez Rojas

Llegan con ganas, el entusiasmo y las "patas". Su oferta es un proyecto novedoso que, según su mirada, les entregará jugosos dividendos a quienes compartan con ellos el riesgo. Este proceso es parte de los sentimientos experimentados por jóvenes - y otros no tanto- aspirantes a convertirse en empresarios. El problema es que, aun cuando consigan la plata para el inicio, existe en Chile un reconocido problema para conseguir capital y continuar con el crecimiento.

El Estado posee, a través de la Corfo, fuentes de financiamiento para el capital semilla. Esto es, el dirigido a financiar la incubación de un negocio, un período que aborda de 12 a 18 meses, según los cálculos de la Universidad del Desarrollo y la experiencia internacional.

Pero eso no basta. Hay otras fases del crecimiento que requiere de inyecciones adicionales de dinero, que en Chile no falta, pero que es difícil de allegar a empresas que son aún ideas.

El diagnóstico global de Patricio Cortés, director ejecutivo del Centro del Desarrollo del Emprendimiento de la U. del Desarrollo, es que hay una imperfección del mercado de capitales en el país. Hay dificultades para que las platas de grandes inversionistas lleguen a los pequeños a financiar compañías nuevas.

Los números varían de acuerdo a la experiencia, pero en general de diez proyectos, dice Sebastián Piñera, hay ocho que no ven la luz y dos "que vuelan como aviones LAN".

Mauricio Miranda, director ejecutivo de Endeavour, explica que en los estudios recién en el segundo o tercer emprendimiento se consiguen buenos resultados. Por eso es importante tener "cuero duro" y resistir el fracaso.

Endeavour, entidad sin fines de lucro, actúa como puente para el emprendimiento. No financia proyectos, pero sí los selecciona con el objetivo de que accedan más tarde a inversionistas con los cuales se puedan asociar.

Isidoro Quiroga y Carlos Eugenio Lavín, del Grupo Penta, también han invertido en este tipo de proyectos.

Por su parte Piñera, reconocido capitalista de riesgo, combina su ojo para encontrar buenos proyectos, con su capital, e invierte en ideas frescas de quienes logran llegar hasta su oficina o tienen las agallas para detenerlo en algún seminario y exponerle sus puntos de vista.

A diferencia del caso chileno en EE.UU. hay fondos especializados en comprar un número importante de proyectos con muy buenas perspectivas de crecimiento (con tasas de expansión de 20% o 50%), pero a la inversa con una probabilidad importante de desaparecer en las buenas intenciones. Y como son un fondo, las platas perdidas en unas empresas son compensadas en aquellas donde se le da el palo al gato. Miles mueren, pero un par se transforman en fuente de riqueza.

También Alberto Hurtado, presidente de Embotelladora Andina, realiza entre sus actividades personales la asociación con emprendedores, pero en general tratan de mantener un perfil bajo, porque muchos de ellos no desean que lleguen pensando que prestarán plata a cualquiera y además porque es una actividad donde se mezcla en cierto modo la filantropía, en el sentido de que apoyan a personas que tienen potencial. Si ganan dinero, finalmente se ven beneficiados como inversionistas, el empresario y los trabajadores que contrataron las nuevas empresas.

Los amigos, la familia y los "tontos" (las tres F en ingles por Friends, Family and Fools) son las principales fuentes de financiamiento para incubar las empresas en el inicio de su vida, explica Cortés. Los tontos, en el lenguaje de negocios, son los que creen en el entusiasmo de los que están partiendo.

Uno de los principales problemas de los capitalistas de empresas que están comenzando es "cómo salirse", es decir, que existan compradores para distintas etapas de la empresa.

Como se dijo, la primera fase es incubar la idea, gestarla en la cabeza, creerse el propio empresario el cuento y diseñar un concepto de negocio. En una segunda fase ya se necesita capital. Un "socio Ángel", como se les llama en EE.UU. - caídos del cielo- no regalan la plata cuando se trata de inversionistas ya que es su negocio. La Corfo cumple ese papel pero no se asocia ni gana con las empresas a las que les fue bien. Al final, no entregan empresas a otros inversionistas que quieran comprarlas al estar en una etapa más avanzada.

En Chile, la empresa Círculo.cl actúa como inversionista "Ángel". Su administrador, Marcelo Rabbá, es uno de los pocos en dedicarse a esa tarea: "buscamos ideas de negocio para financiarlas". La empresa posee un comité, cuyo nombre Rabbá mantiene en reserva, donde se seleccionan todos los proyectos. Puede aportar hasta US$20 mil, que no es mucho para lo que se piensa es una empresa, pero puede ser suficiente para el comienzo. La mayor parte de las empresas parte muy modestamente, considerando la posibilidad de fracaso y el tamaño del mercado local. Son pequeñas y no pueden acceder al sistema financiero porque éstas últimas no están hechas para asumir el riesgo.

El negocio del Círculo es el volumen. Entre más plata coloquen en varios proyectos, más pueden ganar. Al final del día, una mano (o compañía) lava a la otra que le fue mal. Ellos han ganado "varias veces la inversión".

Pero los capitalistas de riesgo se echan de menos. Y el verdadero riesgo, como en EE.UU., sólo ha sido suplido por personas naturales.

Sala de Diálogo

>>

Portada¿A qué futuro queremos contribuir?Declaración de PrincipiosQuiénes somos
CEO: Clima de Emprendimiento Organizado

info@ceo.cl Santiago. Chile.

Sitio desarrollado con Newtenberg Engine