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Creando Empresas
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Todo esfuerzo emprendedor es insuficiente si no se cuenta con uno de los elementos más importantes para empezar: el capital. Los bancos difícilmente otorgan préstamos a empresas consideradas riesgosas o que recién están comenzando, sin embrago existen alternativas de financiamiento tanto estatales como privadas.

Santiago, 18 de julio de 2002
Fuente: Emol.com

Ante una preocupante cesantía, Carmen Salgado (24) ha realizado todos los estudios necesarios para instalar un criadero de avestruces junto con otros dos compañeros, pero no puede.

En su condición de egresada de Administración de Empresas del Duoc, el sistema bancario no le presta los $30 millones que necesita para llevar a cabo su proyecto. Nuestra idea es innovadora y creo que es una de las pocas en el país con sus características. El estudio es ordenado y viable. Sin embargo, nos han cerrado las puertas y aún no conseguimos un capital mínimo para empezar, cuenta.

Y es que todo esfuerzo emprendedor es insuficiente si no se cuenta con uno de los elementos más importantes para empezar: el capital.

Los bancos difícilmente otorgan préstamos a empresas consideradas riesgosas o que recién están comenzando, y que no pueden entregar grandes garantías, mostrar flujos de caja o balances, elementos considerados claves por los bancos.

Olvídate de ir a los bancos si quieres armar algo, señala Claudia Villar (30), economista de la Universidad de Chile y propietaria de Tierra Verde, un novel portal agropecuario generador de contenidos, y no es que ellos estén mal, sino que su negocio no es el capital de riesgo y no están para hacer beneficencia.

Sin embargo, advierte que esto no significa que haya que olvidarse de buscar financiamiento externo, pues existen otras alternativas tanto estatales como privadas.

Lo primero es ir a la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), institución que a pesar de no tener instrumentos específicos para ayudar a quien esté recién empezando mantiene el Fondo de Desarrollo de la Innnovación (FDI) o Capital Semilla como herramientas para empezar nuevos negocios.

¿Cómo se accede? Llenando la solicitud correspondiente, que se encuentra disponible en las oficinas del FDI en Santiago y en las oficinas regionales de Corfo.

Se debe presentar el proyecto formulado según las pautas solicitadas, junto al detalle de los antecedentes legales y financieros de los postulantes.

Para acceder a estos subsidios - que pueden alcanzar importantes montos- la empresa requiere una institución que los avale y que esté inscrita en el registro de Corfo.

Sin embargo, el uso no es libre, pues al abrir la línea Corfo decide en qué se deben ocupar los recursos entregados, los que pueden ser gastos de operación, de administración, en recursos humanos, subcontratos y otros requeridos para el desarrollo de los proyectos.

Una importante barrera de entrada, según señala Rocío Duque (25), socia de Egoland y postulante a alguno de estos fondos: lo que pasa es que usas el dinero para cosas que a veces no necesitas y pierdes una importante posibilidad.

Para cualquier otra línea de financiamiento de Corfo, las empresas interesadas deberán acreditar a lo menos tres años de funcionamiento con cifras azules.

Cuando los bancos y la Corfo fallan no hay que desmotivarse, pues todavía queda la posibilidad de recurrir a los inversionistas privados.

(Emol.com)

Éste es el caso de Capital Semilla, un fondo de inversión especialista en capital de riesgo que presta dinero y recursos técnicos a las empresas nacientes a cambio de un porcentaje de participación de su propiedad que no supera el 40%.

Para la analista de modelos de negocios del fondo María de los Ángeles Romo, los proyectos son seleccionados en base a su nivel de innovación y que sus fundadores sean buenos prospectos.

El dinero entregado aquí se utiliza para adquirir equipos, desarrollar prototipos, lanzar un producto o servicio al mercado, proteger una innovación, etc. No se entrega para cancelar deudas ni para comprar acciones de los socios fundadores.

Otra de las iniciativas privadas para conseguir financiamiento y asesorías es Savia Nueva. Según su coordinadora, Rocío Yusta, estamos frente a un programa de mentoría uno a uno, que tiene por objetivo dotar a los jóvenes de las herramientas necesarias para llevar a la práctica sus proyectos, más allá de su nivel de formación o sus posibilidades económicas puntuales.

Una tercer programa es Endeavor, organización sin fines de lucro que busca construir una Comunidad Global de Emprendedores y beneficiar a sus asociados otorgándoles conocimiento, redes y capital requerido para la creación de nuevos emprendimientos.

Requisitos y perfil

Los requisitos para estas tres alternativas son básicamente los mismos: un ordenado plan de negocios, un buen equipo de trabajo, una idea innovadora, ganas de trabajar y, en algunos casos, cuentas en azul.

Según los datos manejados por Capital Semilla, las mayores debilidades de los proyectos que reciben son bajos niveles de innovación (45,9%) y excesiva dependencia del emprendedor (22,9%).

Otras debilidades son estrategias de salida poco claras (18,0%), reticencia a compartir la propiedad de la empresa (9,8%) y productos o servicios no diferenciados en un mercado hipercompetitivo (8,2%).

No obstante, para Claudia Villar, de Tierra Verde, el más importante financiamiento se obtiene de las horas hombre trabajadas y del empeño que se ponga en la idea, si no se tiene eso, cualquier proyecto está fracasado de antemano.

Internacionalizando las innovaciones

Una empresa es como un carro al que se el empiezan a subir personas a medida que va teniendo buenos resultados; hoy en día, recién después de siete años, se está moviendo con éxito, pero no fue fácil llegar hasta donde estamos.

Definitivamente las cosas no han sido fáciles para Luis Vera; sin embargo, su empresa de cámaras de vigilancia, Prospect, va viento en popa y ya piensa en exportar su tecnología a Norteamérica.

Ingeniero Civil Industrial de la Universidad de Chile, financió parte de su proyecto mediante el FONTEC de Corfo, línea de crédito que financia ideas innovadoras.

Y es que Prospect desarrolla actualmente un sistema de cámara deslizante que posibilita trasladar toda la información visual del recinto que cubre hasta cualquier pantalla del lugar, abaratando considerablemente los costos en seguridad.

Estas cámaras son 100% made in Chile, lo que permite emplear unas treinta personas a lo largo de todo el proceso productivo.

Construir estas máquinas es parte de un estilo de vida, donde tú decides a dónde quieres ir y qué quieres hacer, usando tus habilidades, tus propios valores agregados y la capacidad de tus socios, señala.

Y este estilo de vida ha posibilitado que Luis haya pasado de construir detectores de metales hasta este sofisticado sistema, buscando la ansiada consolidación y el éxito financiero. Hemos reinventado al menos unas cinco veces la compañía para buscar nuevos nichos en el mercado, gracias a lo que pudimos alcanzar nuestro punto de equilibrio financiero.

Actualmente, y luego de diez años, Prospect está valorizada en seis millones de dólares, con importantes flujos financieros y un plan de internacionalización a Estados Unidos en marcha. El único consejo que podría dar sería tener una perseverancia a toda prueba y estar constantemente ideando formas de crearle mayor valor agregado a tu compañía, concluye.

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