Internet

Vida después de la burbuja

Los emprendedores e inversionistas que construyeron la primera generación de empresas internet de América Latina, ¿dónde están hoy?
18 de marzo de 2003
Fuente: América Economía
Por: Isabel Darrigrandi de Santiago, Felipe Aldunate en Santiago, Max Gonzales en Sao Paulo y Samuel Silva en Miami.

Había que tener agallas para ser vicepresidente de relaciones con inversionistas de una puntocom. Pregúntenle a Gina Sorice, quien ocupó ese cargo en StarMedia Networks, el portal panregional que desató la fiebre del oro al hacer la primera oferta pública de acciones de puntocoms latinoamericanas en el mercado electrónico Nasdaq. Mientras la acción de StarMedia estuvo a US$ 70 no hubo problema. Pero cayó en picada y Sorice tuvo que defender a la empresa de los puñetazos de la prensa y de Wall Street. La valuación de StarMedia se siguió hundiendo y, aunque la empresa recibió más de US$ 400 millones en capital, su acción hoy no vale nada.

Sorice no esperó hasta el final para abandonar esa contienda. Pero en vez de buscar trabajo en la banca o la consultoría financiera, como muchos otros ex empleados de puntocoms, optó por el pugilato. En serio. Bajo el nombre de G-Force, ha lanzado una carrera como boxeadora profesional de peso liviano en Nueva York. "Me encantan la independencia y la honestidad del boxeo", dice. "Sólo estás tú y tus dos puños", explica Sorice, que lleva menos de un año compitiendo.

Han pasado tres años desde la caída del Nasdaq y, como a Sorice, el estallido de la burbuja de internet revolucionó a todos sus protagonistas.

Docenas de puntocoms han muerto en estos tres años, incluyendo Yeyeye.com, fundada por el ex Soda Stereo Charly Alberti, y Dodici.com, el portal de fútbol creado por María Casares, hermana del pibe de oro de internet y fundador de Patagon.com, Wenceslao Casares. Pero ninguna de las debacles puntocom fue tan publicitada como la de GovWorks.com, la empresa de servicios de e-gobierno fundada por el colombiano Kaleil Isaza y el estadounidense Tom Herman. Gracias a una cámara omnipresente que filmó todos los vertiginosos detalles de su ascenso y caída, la experiencia de GovWorks se convirtió en el revelador y tragicómico documental Startup.com.

Isaza revela que quedó endeudado en US$ 1 millón tras la debacle de GovWorks, pero no perdió la fe en sus capacidades como emprendedor y fundó Recognition Group en diciembre de 2000. Recognition es, en realidad, dos empresas: una que se dedica a asesorar y reestructurar firmas altamente endeudadas, y otra, llamada Odeon KIT Capital, que es un fondo de inversión de private equity con US$ 17,5 millones.

A fines de 2001, Isaza tuvo la oportunidad de pagar la deuda. A través de su nueva empresa compró KTE, una aproblemada agencia de publicidad, la que reestructuró, vendió activos y drásticamente recortó personal. Saneada, la vendió con un retorno de 11 veces la inversión. "Fue parte trabajo duro y parte suerte", dice Isaza. "KTE tenía un acreedor muy grande que quebró y la deuda que teníamos con él desapareció".

Pero quizás su mayor éxito esté por venir. En enero, seis cadenas minoristas que venden música en EE.UU., incluyendo Best Buy y Tower Records, anunciaron que formarán el consorcio Echo para vender CD de música hechos a la medida de cada cliente. La gracia, para Isaza, es que Odeon KIT Capital recientemente adquirió Echo Networks, la empresa dueña del software de administración de derechos digitales que el consorcio usará. "Es una tecnología esencial para la próxima generación", publicita.

Fernando Espuelas, fundador de StarMedia, es otra caída ampliamente sonada. La primera humillación fue cuando tuvo que renunciar a sus responsabilidades como CEO y presidente en 2001. Luego, las acciones de la compañía fueron sacadas del Nasdaq porque se descubrieron serias irregularidades en su contabilidad. Esto, a su vez, gatilló una serie de demandas judiciales de inversionistas, una de las cuales obligó a Espuelas a un pago de US$ 3 millones.

Para mayor desgracia, StarMedia ya ni siquiera es dueña de su propio nombre. Sus activos más valiosos, incluyendo la marca y el sitio web www.starme dia.com, están en manos de Wanadoo, una filial de France Telecom, las que los compró por sólo US$ 8 millones.

Espuelas no tiene remordimientos. "Hubo cosas que pudimos haber hecho mejor, pero tomamos más buenas decisiones que malas", dice. "Me siento muy orgulloso de todo lo que construimos". El empresario culpa a los factores macroeconómicos y políticos de los problemas de la compañía: "Yo era el capitán de ese barco, pero ¿cómo puedes navegar si llegan cinco tormentas al mismo tiempo y te ataca un monstruo marino?". Además, subraya, él fue quien más perdió de todos los accionistas. "Nunca vendí una sola acción o stock option de StarMedia, así que perdí más de US$ 500 millones".

Hay que ver si su próxima empresa, Voy.com, lo reivindica como hombre de negocios. Aunque actualmente se rehúse a hablar en detalle sobre el proyecto, Espuelas dice que lo está financiando con capital propio, que hay un pequeño grupo de ex ejecutivos de StarMedia involucrado y que lo va a lanzar este año. "Se trata de algo muy distinto a lo anterior. Mi enfoque, eso sí, siempre va a ser los latinos del mundo", explica.

Wenceslao Casares es otro e-veterano con un nuevo proyecto bajo la manga. El ex fundador y CEO de Patagon saltó a la fama cuando Banco Santander Central Hispano compró el 75% de su empresa en US$ 580 millones en marzo de 2000. Pero el año pasado, BSCH, al ver que la iniciativa en América Latina no despegaba, llegó a un acuerdo con Casares para comprarle la marca y su participación en las filiales de Patagon en España y Alemania, a cambio del 100% de las filiales latinoamericanas y US$ 12,4 millones.

Ahora Casares transforma las ex filiales latinoamericanas de Patagon en Lemon Bank, su nuevo proyecto, que dará servicios bancarios a clientes no bancarizados, con operaciones en Brasil, Chile y Venezuela. Casares declinó dar una entrevista para este artículo.

Una de las personas más admiradas y buscadas de la era puntocom latinoamericana fue Susan Segal, a quien AméricaEconomía nombró "La reina de la red" en una portada en febrero de 2000: la directora para América Latina de Chase Capital Partners (CCP) fue en gran parte catalizadora de la fiebre puntocom, en pleno auge entonces en la región. A fines de 1999, Segal había invertido US$ 60 millones en cinco empresas, incluyendo StarMedia y Patagon.

Segal ya no está en CCP. Cuando JP Morgan y Chase se fusionaron, el chileno Tim Purcell quedó a cargo de la división que ella comandaba. Segal guardó silencio ante los numerosos intentos de entrevistarla para este artículo acerca de su nueva empresa, Inspiration Partners, que fundó a fines de 2002 junto a Kathleen Barclay, directora de la Cámara de Comercio de EE.UU. (AmCham) en Chile. La firma asesora y busca oportunidades de inversión en América Latina y el mercado hispano de EE.UU. "Hemos invertido en dos oportunidades en EE.UU.", explica Barclay, "y asesoramos a emprendedores a buscar financiamiento".

Otro financista que ya no está donde estaba es Jan Boyer, el hombre que veía las inversiones del banco de inversiones japonés Softbank en América Latina. Hoy Boyer es consultor independiente y se mueve entre Estados Unidos, Asia y América Latina.

La que sí continúa en sus funciones es Linda Rottenberg, directora de Endeavor, la ONG que apoya a emprendedores en mercados emergentes. "De los 134 emprendedores que hemos apoyado en América Latina, sólo tres han tenido que cerrar sus empresas", dice Rottenberg, quien se casa en junio con su novio Bruce Feiler, autor del bestseller de peregrinaje religioso Walking The Bible, y, más recientemente, de una biografía espiritual del profeta Abraham.

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