Para diferenciarlas de otras variedades

Famosas aceitunas de Azapa lograrán tener denominación de origen

Proyecto FDI-Corfo pretende asegurar la calidad a los consumidores.
Azapa, 12 de enero de 2003.
Fuente: Las Últimas Noticias.

Ahora todo será diferente para las populares y apetecidas aceitunas del Valle de Azapa, porque en lo sucesivo podrán llamarse con toda propiedad "Aceitunas de Azapa", luego de avanzar en la denominación de origen del producto.

Uno de los objetivos de este esfuerzo es diferenciar estas aceitunas de otras que se encuentran en el mercado, como una clave fundamental para tener éxito en el negocio, porque la denominación de origen se convierte además en garantía de calidad.

Ese fue el sustento del proyecto desarrollado por la Universidad de Tarapacá con el apoyo del Fondo de Desarrollo e Innovación FDI-Corfo y la participación de 13 olivicultores: mejorar el posicionamiento nacional e internacional de la industria olivera del valle de Azapa, por medio de la denominación de origen de la aceituna de dicho valle.

El 60% de la producción de Azapa se destina a aceitunas de mesa.

El proyecto tuvo un valor total de más de 400 millones, de los cuales más de 140 fueron aportado por el FDI. Estos recursos permitieron realizar el primer censo olivícola del valle, habilitar el laboratorio de olivicultura y elaiotecnia, instalar una red meteorológica en el valle, recopilar información sobre la climatología de los últimos diez años, morfología de la variedad de Azapa y un manual de procedimientos de manejo fitosanitario del olivar.

Para el doctor Eugenio Sotomayor León, especialista en olivicultura de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Tarapacá, cuando hablamos de Denominación de Origen, "pensamos en un producto que esté inserto en un valle y que este tenga cualidades que la hagan apetitosa, ya sea por un tamaño, color y caracteres organolépticos y que este producto no se dé en otro lugar o sector".

-¿Por qué es necesaria la Denominación de Origen?

-Con el proyecto estaremos dando un valor agregado al producto, ya sea en su preparación, calificación y envasado, donde se destacará la aceituna de Azapa de otras.

La superficie de olivos en Chile se estima en 5.300 hectáreas, de las cuales cerca del 60% se destina a aceitunas de mesa, esto es, alrededor de 3.200.

En la búsqueda de nuevas opciones productivas y del fortalecimiento de la competitividad de la agricultura en Chile, el cultivo de olivo se ha presentado como una interesante alternativa de desarrollo, no sólo para la producción de aceites finos, sino también para la producción de aceitunas de mesa.