22 de agosto de 2005
Por: Mariolli Raffo Crovetto
Antes de entrar a la reunión, Miguel Jiménez (52) se dio cuenta de que le faltaba el botón del medio en la chaqueta. No tenía hilo ni aguja y tuvo que entrar así. Esto lo incomodó, así que siguió pensando en el hecho por días, hasta que se le ocurrió la solución: un botón sin hilo.
No necesita una hebra que lo sujete a la ropa, es de plástico y consta de dos piezas: una cabeza más un seguro.
"El enganche que tiene es similar a las amarras plásticas. El pivote tiene unas especies de espinas de pescado que impiden que éste se devuelva después de penetrar la ropa. Luego se introduce el seguro que termina de sujetarlo", dice. Al poner el seguro quedará un resto de pivote, que dependerá del grosor de la tela. Para que no raspe la piel basta con cortar lo que sobre.
Jiménez asegura que otra ventaja es la publicidad: "Al no usar hilo deja la cara del botón despejada para que las empresas exhiban sus propias marcas".
Ya está inscrito en Chile y Jiménez ( miguelangel@jimenez.cl) está esperanzado en que pronto encontrará a los inversionistas para producirlo.
- Cualquier fábrica de plástico puede transformarse en fábrica de botones.
- Fácil colocación.
- La parte visible del botón sirve para publicidad.
- Su material plástico permite darle el diseño, el aspecto y el color que desee.
- Resiste el lavado y el planchado.
- Los costos pueden bajar hasta un 30% y los tiempos de colocación un 60%.
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