Valparaíso, 31 de octubre de 2002
Fuente: El Mercurio.
Impresionados por el verdor ante sus ojos tras viajar desde Iquique estaban los alumnos de la escuela Chipana. Su sueño es lograr que el desierto nortino también reverdezca. Y creen que eso es posible usando el agua del mar...
Gonzalo Aguilar, Cristián Marttell y Melisa Zepeda se embarcaron ayer en el buque de investigación científica "Abate Molina", del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), como premio por ser uno de los grupos ganadores del Segundo Concurso Nacional de Investigación que realizaron para estudiantes el IFOP y el programa Explora de la Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología (Conicyt).
Quisieron aprovechar el agua de mar para regar hortalizas. Con su "desalinizador" lograron su propósito y disfrutaron de las lechugas que cultivaron y que tuvieron un rápido crecimiento. Su proyecto es sencillo. Se trata de un receptáculo de plástico negro y un vidrio. Con la energía solar lograron la desalinización por evaporación.
Otro proyecto premiado fue el de Macakera Heredia, Angélica Cáceres y Daniel Sánchez, del liceo Diego Portales de Coquimbo. Lograron mejorar el cultivo de la microalga marina con fertilizantes agrícolas.
Eso les valió un viaje a Chiloé, donde conocerán distintos centros de cultivo de moluscos. Allí su proyecto podría ser considerado. Lograron aumentar la especie que se usa para alimentar moluscos bivalvos.
Con otro cultivo, el de camarón de río del norte, los alumnos del liceo Manuel Blanco Encalada, de Caldera, Tanner Figueroa, Ángel González y Manuel Castro, abordan el "Abate Molina". Guiados por su profesor, Manuel Alarcón Barrera (biólogo marino), los jóvenes crearon tres dietas artificiales, bajo un sistema de recirculación de agua, y lograron aumentar el crecimiento de la especie.
 | | Cristián Marttell, Melisa Zepeda y Gonzalo Aguilar, de la Escuela Chipana, de Iquique, salieron a navegar en el buque científico "Abate Molina".
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La dietas tienen como base la harina de pescado, a la que le hicieron variaciones usando otros elementos. La mezcla con la harina de camarón fue la que les dio el mejor resultado.
Este mismo establecimiento y con el mismo profesor guía había ganado el año pasado el concurso "Aqua", que obtuvo como premio un viaje a Suecia. Ahora buscan financiamiento para industrializar sus proyectos. "A lo mejor terminamos siendo empresarios. Sólo nos falta la plata para ponernos a cultivar camarones", sostienen los estudiantes.
También se embarcó ayer otro grupo. Solange Germain, Magdalena Araya y Eduardo Olmos, del colegio "Nicolás Federico Lohse Varad", de Los Vilos, que evaluaron la distribución espacial y la biomasa del popular luche.
Guillermo Moreno, director ejecutivo de IFOP, y Liliana Soto, encargada del programa Explora de Conicyt, resaltaron el entusiasmo que desatan en los jóvenes la ciencia y la tecnología.
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