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Dueño de Pollos Ariztía cuenta su interés en formar emprendedores
Manuel Ariztía, el mecenas de los inventores chilenos
El productor avícola de Melipilla es el único empresario que se ha hecho cargo de financiar las ferias de los girosintornillos chilenos.

Santiago, 24 de octubre de 2002
Fuente: Las Últimas Noticias

Al cruzar el portón del área administrativa de Empresas Ariztía, ubicada en Melipilla, le llega al auto una lluvia por los costados y por debajo.

El fotógrafo comenta que debe ser uno de los inventos de Manuel Ariztía, el tradicional productor de pollo y pavos, que se ha convertido en el promotor principal en el sector privado de las ferias de inventores que se han desarrollado en Chile.

En su oficina, este empresario de 71 años, tío de Ricardo Ariztía (presidente de la CPC), entrega las explicaciones del sorpresivo recibimiento: "No, no es un invento. Uno de los objetivos del agua es crear conciencia sanitaria entre los empleados y la gente que nos visita para que no vuelva a ocurrir el tema de la influenza aviar que paró las exportaciones en esta industria", explica con un tono alicaído.

La voz de Manuel Ariztía rejuvenece cuando comienza a hablar de su constante aprendizaje sobre innovación tecnológica que -asegura- es un activo que se debe promocionar en Chile.


"Al cooperar con las ferias de inventos, por ejemplo, estoy buscando lo mismo que con la lluvia de agua con que se encontraron en la entrada de la empresa: crear conciencia, pero en este caso del emprendimiento", afirma Ariztía. Él en 1974 tomó las riendas de la empresa familiar que tiene sus cimientos en 1893, cuando su abuelo se instaló en Melipilla con plantaciones de viñedos.

Aunque la familia en 1936 había incursionado en el negocio avícola con la venta de huevos fue en 1967 cuando Ariztía le recomendó a su padre derivar al negocio de la venta de pollo. Un mercado incipiente en que era ilusorio pensar en esa época que esta innovadora empresa iba a generar ventas cercanas a 200 millones de dólares y que tendría un gran auge exportador, como ocurre en la actualidad.

"Esa es la innovación que quiero entre los niños y jóvenes porque los tiempos así lo requieren", reflexiona, sin disimular que su interés en la materia lo llevó a estudiar a los 69 años un post grado en administración en la Universidad de Los Andes.

-Como empresario de la vieja guardia tiene conceptos que son bastante modernos.

-(se ríe) Es que tengo 71 años, pero me siento como de 40. Lo que pasa es que mi trabajo es ir viendo qué se está haciendo en materia de innovación para que la empresa no se quede atrás. Desde 1994 que me dediqué al área de innovación y desarrollo y cada día nos tenemos que actualizar para ser competitivos. Me leo 160 revistas mensuales de tecnología en inglés, francés y español, y viajo unas cuatro veces al año a Europa y Estados Unidos. El que no se desarrolla, pierde.

-¿Con cuánto se pone con las Ferias de Inventos para crear la conciencia creadora?

-Hay un aporte público importante, con la Corfo, y mi aporte en la última que fue cercano a los 10 millones de pesos. Pero no es un gasto, porque cuando se miran las cosas positivamente se da cuenta que es un trabajo de largo plazo y de oportunidades. Por ejemplo, en la feria de inventos que realizamos en Melipilla en 1982 se puso en un stand un señor, que no recuerdo su nombre, con una pintura que se aplicaba a los aviones y hacía que los radares no detectaran las naves. La Embajada de Estados Unidos lo contactó y se lo llevó.

-¿Qué rescató de la última feria?

-Muy buena calidad de los expositores e inventos. Nosotros en Ariztía nos contactamos con el señor que hacía los calcetines desechables para que nos fabricara delantales desechables para poder usarlos en el trabajo diario y se usan bastante.

-¿Usted ha inventado algo?

-Todos los días pienso y hacemos modificaciones en la empresa. Ahora estamos desarrollando un proceso de alimentación diferente para crear Pollos Premiun, pero no te puedo hablar más de eso.

-¿Cree que es un invento de los chilenos el que asocien las hormonas con que alimentan a los pollos con un mayor desarrollo de las adolescentes?

-No es un invento, son ahora más desarrolladas que antes, pero no tiene que ver con el pollo. Hace 30 a 40 años había más mortalidad y enfermedades y cuando se fue eliminando eso, la madurez se hizo más rápida... (se ríe) Lo mismo puede pasar en un país donde se coma sólo pescado.

-¿Usted tiene buen humor o es realmente cascarrabias como dicen?

-No lo soy. Pero a veces hay que pelear con alguien o si no la vida sería una lata.

Pasó uno de los tiempos más difíciles como empresario con el cierre de las fronteras a los productos avícolas chilenos por la influenza aviar. Tuvo que sacrificar en menos de una semana el 90% de los reproductores de pollos y el 50% de los reproductores de pavos.

"Perdimos una brutalidad de plata", comenta Manuel Ariztía, quien considera que fue un "milagro" que en menos de cinco meses la infección fuera controlada y que hayan abierto el ingreso de las aves chilenas los países exportadores.

No quiere buscar culpables en la entrada de la influenza a Chile y, con un tono positivo, afirma que "hay que tirar para adelante, porque la autoridad puso todo para que esto se solucionara y los empresarios también nos sacrificamos".

-¿Y cuánta plata perdió la empresa?

-(se ríe) Un montón, pero eso se lo confieso a un cura con sotana.

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