Antofagasta, 22 de octubre de 2002
Fuente: El Mercurio
El "Sistema de Manejo Automático de Emergencia de Tsunami", único en el país, se activa al agregarle datos, como la coordenada geográfica del epicentro de un terremoto marino, la magnitud y la hora. Su debut fue el año pasado, meses después del sismo que afectó el sábado 23 de julio de 2001 al sur del Perú.
Uno de los creadores del sistema de alerta, Jorge Ramírez, director del Centro de Catástrofes de la Universidad de Antofagasta (UA), sostuvo que el fenómeno fue un laboratorio perfecto que demostró los efectos en la costa chilena de un "tsunami", fenómeno consistente en un tren de ondas catastróficas que viaja desde un lugar en que ha sido dislocado el fondo marino, tras un terremoto marino.
El movimiento telúrico que sirvió de modelo se produjo a los 16 grados y seis minutos de latitud sur, y 73 grados y 18 minutos longitud oeste, a las 16:33 hora chilena, alcanzando 8,4 grados en la escala de Richter.
El experimento se realizó en la Facultad de Ingeniería de la UA, tomando como hora de cálculo las 17 horas. Luego de recorrer 400 km, el primer tren de onda llegó a Arica en seis minutos; a Iquique, en 19 minutos; Antofagasta, 46 minutos; Valparaíso, 2 horas y 8 minutos; Talcahuano, 2 horas y 41 minutos. El Callao, Perú, 50 minutos; Islas Galápagos, Ecuador, 3 horas; EE.UU., 8 horas, y Australia, 18 horas.
 | | Jorge Ramírez estudia los terremotos marinos en la Universidad de Antofagasta. Mañana expondrán sobre el tema en el Congreso de Ciencias de la Tierra.
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Su velocidad es proporcional a la profundidad del mar y la fuerza de gravedad; esto significa que mientras más hondo se encuentre el fondo del mar el desplazamiento será más rápido. Por ejemplo, en una masa de agua de 4.500 metros de profundidad, las ondas viajan a 725 km/h. Acercándose a la costa, y a una profundidad de 100 metros, pueden alcanzar los 80 km/h.
Ramírez agregó que el tsunami sólo fue destructivo en el valle de Canamá, unos 400 km al norte de Arica, en donde el mar inundó una zona de un kilómetro dejando tras su paso 10 muertos y más de 40 desaparecidos.
En Arica fue calificado como "laxo", por la inexistencia de gran oleaje, y "pequeño", ya que las variaciones de la marea no fueron notorias.
Los mareógrafos del Centro de Catástrofes detectaron oscilaciones en Arica (2,5 m), Iquique (1,5 m), Antofagasta (90 cm), Coquimbo (1,18 m), Valparaíso (50 cm), Juan Fernández (80 cm) y Talcahuano (2 m).
"La experiencia histórica en el norte demuestra que en los grandes terremotos ocurridos en el mar, la segunda ola es la destructiva. Ésta llega a la costa recién media hora después del primer tren de onda", sostuvo Ramírez.
El científico advierte que el litoral es una zona de riesgo, porque Chile es un país sísmico. No obstante, a lo largo de casi toda la costa existe un verdadero murallón, la plataforma marina, donde las olas rebotan para posteriormente "reflectarse"; esto quiere decir que después del choque se reflejan con menor fuerza en dirección al continente.
El último tsunami destructivo en el sur fue el de 1960, en Valdivia, en donde hubo más de 2 mil muertos, mientras que en la zona norte fue en 1878, cuando Arica fue arrasada con olas de casi 20 metros de altura.
En Chile, la mayoría de los sismos provienen de la interacción entre la Placa de Nazca bajo el Pacífico y la Placa Continental Americana. Este mecanismo, llamado subducción, consiste en el hundimiento de la placa de Nazca bajo la placa americana, arrastrada por corrientes convectivas del magma.
La revista científica "Hazard Natural" ("Riesgo natural"), medio en el que publican artículos los mayores representantes de la comunidad científica mundial, alabó el novedoso dispositivo para simular tsunamis. En uno de sus insertos lo calificó como "un interesante medio" que permitirá el intercambio de información y políticas de prevención entre los países.
Jorge Ramírez asegura que municipalidades chilenas y peruanas estarían interesadas en incorporarlo en sus programas de seguridad. "Su gran ventaja es que obliga a planificar y que las decisiones más urgentes que deben adoptarse, como evacuar personas y barcos, son proporcionadas por un boletín que informa sobre los sectores más vulnerables".
El científico agregó que el éxito depende de la adecuada coordinación con organismos de emergencia, como las capitanías de puerto y la Oficina Nacional de Emergencia.
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