Santiago, 21 de octubre de 2002
Fuente: El Diario
Pese a los grandes esfuerzos del mundo académico y gremial de la zona, que abarcan asociaciones y convenios, lo cierto es que la cantidad de empresas que hoy han respondido a la iniciativa todavía es bajo.
A la fecha existen cinco compañías instaladas en el edificio de 1.500 metros cuadrados que la universidad levantó en sus instalaciones: Motorola, Defontana, Soluciona, Disc y Portoprint. Se suman otras 17 que -ubicadas en la región- trabajan en alianza con ellas.
El gerente de la división de inversiones y desarrollo de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), Carlos Alvarez, sostiene que si bien existe desde el gobierno la intención de generar en Valparaíso un "polo tecnológico", los esfuerzos de la autoridad van mucho más allá.
"Chile busca transformarse en una localización atractiva para la instalación de empresas de tecnología. No postulamos ninguna ciudad en particular, pues finalmente son las firmas las que deciden dónde invertir", explica. Agrega que el programa de atracción de inversiones para empresas internacionales del gobierno es idéntico, independiente, de la ciudad en la que una firma extranjera decida instalarse.
En todo caso, aclara, que las empresas de tecnología nacionales sí pueden beneficiarse con incentivos financieros en caso que opten por Valparaíso. Pero muchas extranjeras no han visto en el puerto una atracción especial para instalarse. Por ejemplo, el presidente ejecutivo de WorldComputer -empresa local que mantiene un joint venture con Nec Computers Internacional-, Francisco de Castro, sostiene que en 2000 optaron por instalar su planta que arma computadores personales Packard Bell en Santiago. La razón: los PC sólo pagan IVA (no aranceles), el que se recupera cuando se exporta. "No conviene instalarse en Valparaíso porque no vemos ninguna ventaja tributaria", enfatiza.
El próximo año World Computer proyecta iniciar el programa built to order, a través del cual en Chile también armaran servidores y nuevamente eligieron a Santiago.
A esta situación se agrega que a Valparaíso ya le salió competencia al camino en su intención de transformarse en parque tecnológico. El gerente general de Zofri, Juan Morales, en una reciente entrevista dijo que el gobierno -a través del ministerio de Hacienda- estudia un modelo que permita ofrecer incentivos tributarios a las compañías tecnológicas que decidan instalarse en la primera región y que una respuesta al respecto se tendrá a comienzos de 2003.
Ante esta situación uno de los impulsores del polo tecnológico en la Quinta Región y director del Instituto Internacional para la Innovación Empresarial, Adolfo Arata, responde que la idea de un parque de empresas de alta tecnología partió en Valparaíso hace seis años y que, por lo tanto, lleva mucho camino avanzado. Además, sostiene que cada región debe identificar su nicho de desarrollo.
A su favor, la ciudad de la Quinta Región ya tienen definidas las bases donde comenzar a desarrollar este sueño y, por ello, de aquí a tres o cuatro años estará consolidado y con capacidad para atraer nuevas empresas.
De hecho, el martes de la semana pasada cinco universidades de la región y seis asociaciones gremiales firmaron un convenio para la conformación de una oficina. El objetivo: facilitar la creación y la comercialización de las tecnologías que desarrollen las empresas que se integren al proyecto.
Mientras que el jueves la estadounidense desarrolladora de micro procesadores, Intel, donó a la Universidad Santa María un laboratorio con equipamiento de última generación, dando una nueva señal de apoyo a la iniciativa "porteña". Por lo mismo, quizás, sus impulsores no descartan que el sueño se haga realidad.
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