Santiago, 10 de octubre de 2002
Fuente: El Mercurio
Fundador y accionista de Certifica.com, este ingeniero industrial de la Universidad Católica está en pleno proceso de internacionalización de su proyecto que comenzó hace ya un par de años en pleno auge de las empresas de internet.
Proveniente de una familia de empresarios reconoce que la oportunidad que dio internet a muchos jóvenes de crear empresas de la nada fue única, pero que lamentablemente muchos no supieron capitalizarla de la mejor forma.
Certifica - compañía que audita páginas web en el país- comenzó con 370 mil dólares de los ahorros personales y luego de tres rondas de financiamiento entre importantes inversionistas y empresarios locales e internacionales puede seguir creciendo.
A pesar que todavía no llegan al equilibrio financiero. Alejandro confía en su proyecto y le augura favorables expectativas. Lo principal es vender tu idea con el convencimiento de que es el mejor proyecto existente, además de tener el tema súper claro y sin cabos sueltos.
En cuanto a los costos alternativos o de calidad de vida que ha tenido que pagar para que la compañía se mantenga en funcionamiento, señala que han sido pocos, todo gracias al apoyo de sus más cercanos, el justo equilibrio entre la familia y el trabajo es mi receta, hay que llegar con la misma energía a la casa que a la pega, señala con convencimiento.
¿Consejos? perseverancia, ser positivos y tener alta tolerancia al fracaso para superar los obstáculos, buscar las personas precisas para sacar el negocio y la idea adelante.
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