Santiago, 7 de agosto del 2002
Fuente: El Mostrador.
El grupo de jóvenes ingenieros chilenos se embarcó, a principio de año, rumbo al valle de California que cobija a la mayoría de las empresas y centros de investigación y desarrollo tecnológico más importante del mundo. Allí se integraron a diversas empresas para entrenarse en diversas facetas de las tecnologías de punta en áreas como robótica, telecomunicaciones, informática y biotecnología.
Las pasantías forman parte del "Programa de Desarrollo e Innovación Tecnológica" que impulsa el Ministerio de Economía, la Corfo y Conicyt, que se prepara a entregar los nombres de otros seis ingenieros que tendrá el segundo concurso de becas a Silicon Valley, que se extenderá por tres meses.
A ellos se sumarán tres periodistas que cubren temas tecnológicos que estarán cinco semanas en el valle del silicio. Esta segunda hornada implica el desembolso de US$ 36 mil, en el caso de los ingenieros y de otros US$ 13.500, los periodistas, según explicó ayer el vicepresidente ejecutivo de Corporación de Fomento, Gonzalo Rivas.
Según Rivas, el objetivo que se persigue con esta iniciativa es ir creando "la masa crítica que permita al país enfrentar los múltiples desafíos que impone el desarrollo tecnológico y la nueva economía, a través del financiamiento publico privado del entrenamiento de jóvenes profesionales chilenos.
La primera avanzada que ayer, estuvo en las oficinas de la Corfo, estuvo integrada, entre otros, por el único chileno que no estuvo en Silicon Valley: Roberto Avilés (40), licenciado en Ciencias con mención en Física de la Universidad de Chile, realizó su pasantía en el Departamento de Robótica de la Universidad Carnegie Mellon, en Pittsburgh, Pennsylvania.
Para Avilés, la importancia de ir a dicho centro universitario radica en la oportunidad de "combinar la teoría y la práctica con miras a desarrollar actividades en el ámbito de la educación". Según su percepción, el trabajo que se realiza en Chile en esta área debería centrarse en el desarrollo de robot orientados a niños y jóvenes, considerando que "en quince años estas máquinas inteligentes serán de uso cotidiano".
Además de Avilés, el primer grupo estuvo compuesto por los estudiantes de computación o informática Bárbara Poblete (23 años, U. de Chile), Romina Torres (23, UTFSM) y Eduardo Abeliuk (23, U. de Chile), quienes estuvieron en la empresa de software Sinopsis, ubicada en Mountain View, California. Abeliuk, se informó, es el único que está todavía en Estados Unidos, terminando su pasantía.
Otro trío de chilenos realizó su pasantía en la empresa Integris, ex Atcor Corp, ubicada en San José, California, que se dedica a la fabricación de semiconductores. Allí estuvieron Daniel Ripoll (30, U. De Chile), Rodrigo Gallegos (30, UC de Valparaíso) y Juraj Vlahovic (23, UC).
En Motorola, impregnándose del desarrollo de juegos de azar para la telefonía móvil, estuvieron Roberto Rozas (29, U. de Santiago) y Hernán Benavente (25, UTFSM).
el último becario fue el estudiante de Ingeniería Civil Industrial de la Universidad de Chile, Antonio Díaz, de 25 años, quien estuvo en la empresa de datos digMine.
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